
A mi me han enseñando que, cuando hablamos de la posición de los brazos, manos, cabeza y visión, el balón debe colocarse un poco más alto que la sien. El brazo que lanza debe estar flexionado, formando un ángulo recto con el antebrazo, paralelo al suelo. El codo en línea con la puntera del pie y la rodilla apuntando al aro. El plano del brazo será perpendicular al del cuerpo. La muñeca también formará un ángulo recto con el antebrazo, estando por tanto la mano debajo del balón.
Sólo los dedos tocarán el balón, y estarán bien abiertos aunque sin tensión, el dedo pulgar formando casi ángulo recto con el índice. La palma de la mano no debe tocar nunca el balón. De esta manera el control sobre el balón será el mejor posible.
El brazo contrario estará también flexionado y apoya la mano lateralmente sobre el balón con el codo ligeramente abierto. Esta mano debe servir de simple apoyo y control, sin presionar excesivamente ni impulsar el balón. El dedo pulgar de esta mano debe formar una T con el de la mano contraria.
El cuello está recto y relajado, la cabeza erguida y con la vista puesta en el aro. Se debe mirar el balón entre los dos brazos y por debajo del balón.
Creo que es una explicación correcta, pero quizás, viendo la imagen de Spanoulis sobraran toda entera. Yo se la enseñé a mis jugadores senior, que “son muy mayores para cambiar el tiro”, y al siguiente entrenamiento, había alguno por ahí a escondidas haciendo el gesto del tiro, imitando a Spanoulis.




