lunes, 20 de febrero de 2017

El partido como proceso del aprendizaje, del jugador y del entrenador. Medio, no fin.

Pues hace poco me han dado una pequeña paliza. 31-57. Y nuestras expectativas eran de victoria. Palo, baño. Frustración.



Resulta que el rival dispuso una zona press todo el campo 1-2-1-1 de la que no supimos salir. Cuando digo "no supimos", me refiero a mi como entrenador y a las jugadoras, pues si el balón no sale, el entrenador tiene su cuota de responsabilidad.
 


Tiempos muertos aportando soluciones, conversaciones entre jugadoras, conversaciones con el banquillo. Nada de nada. 50 balones perdidos a lo largo de los cuarenta minutos (lo que significa 100 potenciales puntos).



Las derrotas de este tipo te dejan un sabor amargo aunque tus creencias sean de que el partido es un paso más en el proceso de aprendizaje. La cuestión no es tanto cuánto tiempo te dura el amargor de la experiencia  sino cuánto vas a querer aprender de ella.

Es irremediable, por nuestra forma de ser, que reflexionemos más en la derrota que en la victoria (yo mismo lo estoy haciendo ahora, ¿hubiera escrito este artículo si hubiera ganado de 25?...probablemente no).  Centrarse en la causa raíz de la derrota y compararla con nuestra planificación y lo que estamos haciendo es una buena manera de afrontar la reflexión del partido.
 


La planificación debe ir acorde al nivel de las jugadoras, técnico, táctico, madurativo, de cohesión de equipo, etc., y quizás no esté dentro de la planificación de este año la solución para vencer al rival con las dificultades que te plasman en la pista (en este caso, una press 1-2-1-1) o quizás si. Es el primer paso a reflexionar.



El baloncesto consiste en conexionar tomas de decisiones individuales. Las decisiones se toman en función de lo que el rival hace, y lo que mis otras cuatro compañeras hacen. Parte de nuestra labor como entrenador es dotar de armonía y fluidez a esas conexiones de tomas de decisiones.

En el caso concreto de mi partido, tuvimos un problema a la hora de salir de una presión zonal todo campo. Ahora tengo que ver por qué determinadas jugadoras no pasaron el balón correctamente o no se situaron en el sitio adecuado para generar una línea de pase. Y ojo, que aquí podemos estar hablando de muchos aspectos, no sólo técnicos tácticos, desde miedos, de faltas de concentración, de frustración porque el resultado parcial no me gusta.....y resulta que tú te dedicas sólo a trabajar la salida de presión desde la técnica o táctica. De este modo, es importante tener "visión periférica" como entrenador para saber encontrar la causa raíz del problema.



Así que, de momento, dos cosas preguntas a realizarme como entrenador tras ver que mi equipo no es capaz de algo en un partido (ya sea victoria o derrota el signo del resultado final del partido):

- ¿Está contemplada la solución en mi planificación?
- ¿Cómo se ha gestión la conexión de las tomas de decisiones individuales?

Revisando mi planificación, me he dado cuenta que la visión es para mi un fundamento a trabajar y que llevaba cerca de un mes sin prestarle atención. Y que estoy trabajando el pase. Pero la planificación no solo es para ver lo que trabajas sino la profundidad con la que lo trabajas. ¿Estoy entrenando adecuadamente el pase en cantidad, conceptos o detalles técnicos?
 
Y pensando en las causas raíz, planeé charlas individuales, después de hacerlo colectivamente. Y de ellas han salido varias causas por las que no nos pasamos bien el balón, del tipo: miedo al fallo, pánico al protagonismo, sensación de ridículo, faltas de atención, banquillo desconectado, etc., aspectos que llevan a que no seamos capaces de conectarnos unas con otras en el juego.

A partir de aquí, y tras la reflexión, asumo mi parte de culpa en la imposibilidad de que mis jugadoras sacaran el balón con cierto éxito en la presión zonal que nos pusieron.

Soluciones:
1. Mayor volumen de trabajo en el fundamento de la visión (cuando se tiene el balón y sobre todo, cuando no se tiene).
2. Continuar con los conceptos y detalles del fundamento del pase.
3. Trabajar sobre los distintos aspectos personales de las jugadoras.
4. Trabajo de la interconexión de las tomas de decisiones individuales.

Y estas soluciones me llevan a modificar aspectos de mis entrenamientos, de mis ejercicios y mi planificación.

Pero es importante anotar que todo lo que estoy modificando no es con el objetivo de salir de la presión zonal que me puedan poner, sino ha ido enfocada a mi manera y forma de trabajar sobre el fundamento. Corregir determinados aspectos que harán mejor pasadora a la jugadora, de manera individual, y a conectarnos a través del pase, como equipo. Y que tendrán como consecuencia que saldremos mejor de una presión zonal o atacaremos con más eficiencia una zona, o correremos mejor el contraataque o cualquier situación del juego en el que intervenga el pase (que son unas cuantas). Responderemos mejor ante las "trampas" del rival.

Luego el partido es una herramienta en el proceso de aprendizaje, no solo del jugador, sino también del entrenador. Utilízalo como medio, no como fin.

jueves, 9 de febrero de 2017

Separar generaciones por nivel o mantener por año de nacimiento

El debate de separar generaciones a partir de una determinada edad se ha abierto entre un grupo de entrenadores, en oposición a que una misma generación de jugadoras jueguen juntas año tras año. Casualmente, el debate se inició a partir de la derrota de un entrenador y su frustración por determinadas actitudes de sus jugadoras. ¿Se hubiera abierto el debate con victorias?

Y evidentemente, para estos entrenadores, separar generaciones significa poner juntas a las que juegan mejor o las que tienen mejor aPtitud, “las buenas”, (que dicen que suele coincidir con las que tienen mejor aCtitud), y por otro lado, a  las que juegan peor, “las malas” (peor aCtitud y aPtitud, que dicen que también suele coincidir). Me pregunto dónde quedan las buenas aCtitudes con aPtitudes normales. 

En general se habla de separar generaciones a partir de la categoría cadete o junior, hay distintas voces. 

Mi postura, como norma general, es no mezclar generaciones. Con alguna puntualización que explicaré al final. No creo en los blancos o negros, siempre hay matices, escalas de grises. 

Mi intención es, a partir de los argumentos de aquellos que abogan por separar, plantear una serie de preguntas enfocadas, por un lado, a la metodología de entrenamiento, dirigidas al entrenador, y por otro, preguntas sobre la gestión, dirigidas a los responsables del club (junta directiva/director deportivo-técnico). Mi argumento/razones siempre van orientadas a contestar una pregunta: ¿Qué haces o qué has hecho en el pasado como entrenador/club al respecto?

Presentaré los argumentos de aquellos que prefieren separar en cursiva y mis opiniones, con letra regular. 

  • Niveles de motivación 
Argumentos para separar generaciones:

Hay jugadoras que vienen a entrenar, a mejorar como jugadoras, a ser mejores cada día que pasa. Hay otras que vienen a socializarse, a pasar el rato, a pasear, a estar con las amigas. Estas últimas perjudican el desarrollo de las primeras e imposibilitan el crecimiento de los equipos del club. Si ponemos a todas juntas por nivel motivacional, es más favorable para todos, jugadoras y entrenador. 

Los entrenadores, por tener que centrarse en las “malas”, no pueden darle todo lo que necesitan a las “buenas”. 

Mis preguntas:
  1. ¿Cuántas jugadoras vienen a pasar el rato?¿Qué aCtitud tienen?¿Qué impacto tienen en el desarrollo de las otras jugadoras buenas?
  2. ¿Has trabajado individualmente con ellas o te has limitado a decirlas que no tienen aCtitud?
  3. ¿En cuántas jugadoras coinciden mala aCtitud con mala aPtitud?¿qué hacemos con las que tienen buena aCtitud y su aPtitud no es “top”?¿dónde las ubicamos, en los equipos de las buenas o las malas?
  4. ¿Qué metodología uso para fomentar el desarrollo de las buenas y las malas?
  5. ¿Cómo pongo al servicio del colectivo el talento individual?
  6. ¿He sido capaz de entender la etapa madurativa de mis jugadores y sus características principales? ¿utilizo esas características para mejorarlas como personas?
  7. ¿Conozco los motivos (motivación) que lleva a mis jugadoras a venir a entrenar?
  8. ¿He compartido objetivos con las jugadoras?¿cómo hemos determinado esos objetivos?
  9. ¿Fomento la auto exigencia en mis jugadoras?¿sé como orientarlas?
  10. ¿Trabajo la generación de confianza entre ellas?¿y entre ella y yo, el entrenador?
  11. ¿He estudiado técnicas de cómo individualizar la motivación de las jugadoras?
  12. ¿Se lo qué es la motivación intrínseca?¿la trabajo con mis jugadoras?
  13. ¿Juntar a las que tienen mala actitud todas en un equipo va a favorecer el desarrollo de las jugadoras o es que en el fondo el problema actitudinal es muy reducido en cada equipo?
  14. ¿Separo generaciones por qué tengo un porcentaje bajo de falta de conductas, es decir, una o dos jugadoras en cada equipo?¿y por qué no trabajo con esas jugadoras para solucionar el problema en lugar de romper el equipo?
  • Fuga de jugadoras
Argumentos para separar generaciones: 

La poca motivación de algunas influye en el juego y en los entrenamientos, lo que nos lleva a ser peores colectivamente, lo que provoca que “las buenas” se vayan a clubes mejores. 

Las derrotas desmoralizan. Las jugadoras se cansan de perder. 

Mis preguntas:
  1. ¿Cómo quieres llegar a ganar partidos? ¿jugando con tus mejores “7 buenas”?
  2. ¿Gestionas los partidos desde la aportación de todos tus jugadoras?¿se sientes todas partícipes de la victoria o la derrota?
  3. ¿Conocemos cuál es el nivel competitivo de nuestros equipos?¿este nivel competitivo varía en función de los jugadores que tengo o del nivel de conocimiento del entrenador?
  4. ¿Si dos personas no se respetan, se pasarán bien el balón?¿has trabajado el respeto alguna vez?¿trabajas la humildad? ¿sabes compaginar ese trabajo con los fundamentos de baloncesto?¿sabes transmitir como van enlazados los valores con los aspectos técnicos?
  5. ¿Crees que por el simple hecho de jugar al baloncesto están empapándose de los principios y valores intrínsecos asociados al deporte?
  6. ¿Cómo trabajas individualmente para que las “buenas” influyan sobre las “malas”?
  7. ¿Tengo en cuenta  las características madurativas para organizar mis entrenamientos?
  8. ¿Cómo trabajo la generosidad entre ellas para que se mejoren entre ellas?
  9. ¿Hablas de poner talentos al servicio del colectivo, para que al mejorar el equipo, retorne esa mejora en el jugador?¿Crees, de verdad, que todo jugador tiene un talento?¿Comunicas desde esa creencia?
  10. ¿De verdad nuestro último fin es jugar partidos para ganarlos?
  11. ¿Has probado a trabajar sobre los valores y extrapolarlos a situaciones del baloncesto?¿Has pensado que eso puede meter canastas?
  12. ¿Plantéas los partidos como el examen de la semana o por el contrario los utilizas como un paso más en el proceso de aprendizaje?
  13. ¿Consideras que una jugadora marche a otro club mejor es un problema o fracaso del club?¿No piensas que las jugadoras tienen que jugar donde quieran?
  •      Limitaciones de capacidad de las jugadoras:

Argumentos para separar generaciones: 

Las jugadoras no son iguales, hay limitaciones físicas, de carácter competitivo, de coordinación, mentales, de talento , genéticas... que por mucho que la niña de su 100% tiene un techo a nivel competitivo.

Mis preguntas:
  1. ¿No tienen todas un talento? ¿Qué talentos veo en las jugadoras de menos nivel?¿Cómo se lo haces saber y hacer que se apoyen en ese talento para impulsarse hacia nuevos retos?
  2. ¿Tienen que tener los mismos talentos?
  3. ¿Tienen que ser todas igual de buenas?
  4. ¿Todos los talentos tienen que estar referenciados a la pista o a sus fundamentos?
  5. Cuando crees en buenos y malos, ¿qué crees que el jugador entiende de ti cada vez que le hablas? (no puedes esconder tu forma de pensar)
  6. ¿Todas las jugadoras maduran cognitiva, emocional o socialmente a la vez?
  7. ¿Qué impacto en el juego tiene esta evolución personal de la jugadora?
  8. ¿Qué mensajes mando a través de mi comunicación directa con ellas para fomentar la auto confianza?¿trabajas desarrollar su auto confianza a través del fallo y la oportunidad de aprendizaje?
  9. ¿Trabajas que se centren en lo que está bajo su control y crecer a partir de ahí para mejorar su auto confianza?
  10. ¿Mandas refuerzos positivos a medida que lo intentan?¿te centras en el proceso o sólo en el resultado?
  11. ¿Tiene el club una visión a largo plazo?¿Tiene una misión clara?¿Busca, a través de sus entrenadores, ser coherente con esa misión?
  • Igualdad de nivel de juego entre las jugadoras:

Argumentos para separar generaciones:

Si las jugadoras a las que entreno tienen el mismo nivel técnico y táctico la progresión es mayor  y más rápida en las jugadoras y los equipos. No se producen frustraciones en los entrenamientos, es más fácil para los entrenadores gestionar el grupo. 

Un grupo con muchas diferencias de nivel es un problema para las más competitivas y las menos (que se cansan de ser la "floja" o empanada del equipo) y creo que ningún entrenador, por muy bueno que sea, puede salvar ese abismo entrenando 3h semanales de pista con 12 jugadoras.

Mis preguntas:
  1. ¿Crees que un equipo de baloncesto se compone sólo de jugadores que juegan?¿o por el contrario se compone de un grupo de personas que se relacionan entre ellas a través del baloncesto?
  2. ¿Has fomentado objetivos comunes? ¿Has trabajado que se hagan mejores jugadoras entre ellas?
  3. ¿Te centras en el proceso o en el partido del fin de semana?¿Evalúas en función de los resultados del fin de semana o de la evolución de las jugadoras individualmente y como colectivo?
  4. ¿Igualar por niveles de juego te iguala por niveles madurativos?
  5. Si igualas aPtitudes, ¿igualas aCtitudes?
  6. ¿Qué mensaje estás mandando a los chicos, que en cualquier situación lo mejor es separar, los buenos, los ricos, los fuertes, los inteligentes?¿es una actitud cooperativa?¿es baloncesto es individual o es un deporte de cooperación?
  7. ¿consideras que la homogeneidad es lo más adecuado para el desarrollo de las personas?
  8. ¿no crees en que lo diferente o distinto es positivo y aporta a la persona?
  9. ¿consideras que sólo existe la relación “buena aCtitud con buena aPtitud”?¿qué hacemos con la gran mayoría que tienen “buena aCtitud con media aPtitud?¿las relegas al “peor equipo”?
  10. ¿Has probado alguna vez el entrenamiento entre pares, influir tus “buenas” en tus “malas”?
  11. Si elimino el problema de la diferencia de niveles, un problema menos y me puedo centrar en mejorar, porque todas van al mismo ritmo, pero...¿Eliminar problemas es mejorar? ¿no es más reto para el entrenador afrontarlos y aprender?¿Todas “las buenas” van a ir al mismo ritmo?
  12. ¿Crees como entrenador si se puede trabajar con las jugadoras para hacerlas crecer, a “las malas” hacia el nivel medio, a “las medianas” hacia el nivel superior, y a “las buenas” hacia la excelencia o maestría?¿o crees que es mejor separarlas uniéndolas por nivel técnico-táctico y ahorrarte este trabajo?

Porque los clubes con mucho nivel lo hacen:

Argumentos para separar generaciones:

Los clubes buenos, los de Final Four de la Comunidad o Campeonato de España trabajan con esta metodología. Copiemos a los buenos. 

Mis preguntas:
  1. ¿Tiene el club, las personas que conforman la junta directiva más responsables técnicos, una idea clara de lo que quieren?
  2. ¿Son coherentes sus acciones o toma de decisiones con la misión u objetivos que manifiestan?
  3. ¿Se relacionan los distintos elementos del club de manera que “reman” todos en la misma dirección? ¿es la confianza el pilar de su forma de relacionarse?
  4. ¿Es el desarrollo humano/físico/técnico/táctico de la  jugadora el objetivo fundamental o es ganar o estar en competiciones mejores?¿son nuestras acciones coherentes con esta idea?
  5. ¿Crees que centrarse el desarrollo integral de la jugadora lleva a la consecuencia de ser más competitivos?
  6. ¿Crees que centrarse en el desarrollo integral del entrenador lleva a la consecuencia de ser más competitivos?
  • Porque hay que elegir entre formar personas o competir

Argumentos para separar generaciones: 

Igual que queremos formar personas a través del baloncesto, por desgracia o beneficio tenemos un factor llamado competiciones federadas y preferentes. Y por mucho que con ellas sigamos formando personas, queremos competir y para competir tanto entrenadores como jugadores/as tiene que estar formados, preparados y motivados.

Esto es un club de baloncesto y el último fin es jugar partidos, para ganarlos. Esta bien formar, pero no es nuestro objetivo final.  

Mis preguntas:
  1. ¿Por qué pones en oposición formar y competir?
  2. ¿Pueden pasarse bien la pelota cuando no hay respeto entre dos jugadoras?
  3. ¿Puedes jugar al baloncesto en entornos poco colaborativos?
  4. ¿Es innecesario la formación individual de la persona para mejorar los fundamentos individuales?¿no necesito formar a las personas para competir?
  5. ¿Qué me aporta la formación de la persona en la competición? ¿Y al colectivo?¿Cómo es un equipo con mejores personas?
  6. ¿Generar vínculos y lazos entre los jugadores no me sirve para ser más competitivos?
  7. ¿Trabajar la humildad ayuda a que un jugador mejore sus fundamentos individuales?
  8. ¿Trabajar el error para aprender ayuda en la formación de la persona?


Por otro lado, y fuera del ámbito del entrenador, ¿qué significa separar generaciones a partir de una determinada edad? Que todos los años tienes que hacer un proceso selectivo, y para que este proceso sea el más adecuado, tienes que disponer de una serie de criterios, y unas “varas de medir”, datos objetivos mezclados con datos subjetivos, y para tener datos objetivos tienes que ser capaz de controlar una serie de datos objetivos en los partidos (estadísticas) y otros datos subjetivos (visión del entrenador-director técnico), lo que implica un conocimiento profundo de los jugadores, como mínimo, por dos adultos, el entrenador y el director técnico. Y mucha conversación y diálogo entre ellos. Y aún así, el entorno que rodea a la jugadora no tendrá la misma opinión, especialmente los padres. Significará, o dejar muy claro lo que se pretende con el baloncesto a los padres cuando se incorporan al club, o estar preparado para explicar tus decisiones. 

Estas preguntas tienen que ir asociadas a la intención del club, a su misión, el motivo por el que una serie de personas han decidido gestionar un club. Y esas personas tienen que tomar decisiones que sean coherentes a esa misión. Tienen que tener unos objetivos, unas metas, y tratar de alcanzarlas. Las acciones que decidan llevar a cabo deberían estar alineadas con la consecución de esas metas y en consonancia con el propósito o misión que han decidido buscar. Y después, tienen que trabajar con sus entrenadores, para que, dentro de la diversidad, y con la identidad y personalidad de cada uno, remen todos en una misma metodología. 

¿Es más fácil entrenar a jugadoras de un nivel similar? Evidentemente si. ¿Lo fácil es lo correcto? ¿Lo fácil es progreso? ¿Es mejora? Si te paras a pensar en el mundo del deporte, la enseñanza es la opuesta. Si quieres conseguir algo, el camino va a ser duro, y él mismo, probablemente sea la recompensa, en quien te transformas mientras lo andas. ¿El resultado?¿alcanzar el objetivo? El deporte te enseña que no depende de ti. ¿Buscas lo fácil?¿lo cómodo? ¿qué tipo de persona/entrenador te consideras?¿buscas retos?¿evitas el conflicto o lo usas para crecer?

¿Es bueno que algunas jugadoras suban con categorías superiores? Pues depende de muchos factores. Si nos movemos en el mundo donde el chico o chica es buen estudiante, responsable y cumple con todo aquello extradeportivo que en general es aceptado por todos, diríamos que SI, que podría subir a un nivel superior, donde las jugadoras tengan mayor experiencia baloncestística, con unos fundamentos más asimilados. 
En este caso, yo haría estudios individuales, donde todos los adultos que rodean a la jugadora estuvieran de acuerdo, padres, entrenador receptor y emisor, director técnico y deportivo y junta directiva. ¿Podría tener ficha con el equipo de origen y el superior?¿Sólo con el superior? Pues cualquier situación es posible. ¿Tiene que ser la que mejores aPtitudes tenga o por el contrario beneficiará a la de un nivel medio?

Aquí es importante percibir si el jugador tiene un nivel superior por su condición técnica y no condición física. Hay muchos desajustes en las edades 12-17 en los jugadores, y una superioridad física nos puede confundir con la superioridad técnica. 

Y no debemos olvidar que el baloncesto es un deporte colectivo. Y colectivo significa vínculos entre las personas que conforman el grupo. Me gusta utilizar el símil del músculo, que está formado por fibras. Cuanto más fuertes las fibras (a base de entrenamiento) más fuerte el músculo, y más potencia tendrás. Pues en el baloncesto, la fibras son las relaciones entre las jugadoras. Cuanto más fuertes sean esas relaciones, más fuerte será el equipo. Y cuanto más fuerte sea el equipo, más competitivo serás. Y fortalecerlos no es una cuestión de hoy para mañana. Tener esa filosofía como entrenador, te hará entender tu planificación, entrenamiento y gestión de grupo de una manera diferente. 

Por último, entrenador, ¿si fueras capaz de contestar a todas las preguntas que me he hecho, y llevar mi trabajo como entrenador a esas parcelas? ¿crees que sería necesario que el club tuviera que plantearse el club el separar generaciones porque "muchas" (algunas diría yo) de nuestras jugadoras no tienen nivel o se desmotivan? 

No estoy en contra de separar generaciones, sino que no estoy a favor de los argumentos que se exponen para separar las generaciones. No es el hecho en si mismo, sino los razonamientos que llevan a él. 

Es más, creo que separar generaciones por estos motivos sería la evidencia del fracaso de los entrenadores de un club. Sería la evidencia de la incapacidad de saber sacar lo mejor de cada persona, de aceptar los retos de lo que supone ser diferente. 


Por lo demás, creo que las fortalezas de un equipo y su esencia está en las diferencias, en lo único y distinto que aporta cada jugadora, y no en las similitudes. 

martes, 31 de enero de 2017

Disponer del bote. El bote como herramienta para mejorar la calidad del pase

Hay dos acciones muy habituales en las jugadoras cuando se trata de tener el balón asociadas al fundamento del bote. La primera es recibir el balón y echarlo directamente al suelo sin haber previamente "mirado para comprender" la situación del juego. La segunda es lanzarse a botar hacia un lugar y cuando te sientes atrapado o limitado por la defensa, agotar el bote.

En ambas situaciones perdemos la oportunidad de disponer del bote, ya sea para atacar o para mejorar un ángulo de pase y posteriormente pasar o generar un espacio para el juego sin balón.

Debemos inculcar en los jugadoras el concepto de "disponer del bote" para que nosotras mismas no limitemos nuestras opciones de ataque. Porque disponer del bote significa disponer del pase. Y no argumento el yo-yo de estar botando y botando. Es algo similar al "bote inteligente", al "bote útil", pero con la mira puesta de gestionarlo también para mejorar nuestra calidad del pase.

En muchos de los ejercicios que hacéis para trabajar el bote, una de las opciones es terminar el gesto del bote simulando que vas a pasar el balón y al final renuncias a ese pase, para seguir botando. Estamos hablando de pasar tras bote, y para eso debemos enseñar a dejar que el balón ruede en la fase ascendente del bote sobre la mano de la jugadora y en caso de no haber pase, poder seguir controlando el balón y no agotar el bote. 

miércoles, 25 de enero de 2017

Salida de presión con una jugadora

En general, contra una presión a toda pista en defensa individual, lo que he visto por las canchas es trabajar una salida de presión con dos jugadoras que se bloquean (o intercambian) de manera horizontal para generar dos líneas de pase, más la que saca como pase de seguridad.

A mi me interesa más la salida de presión con una sola jugadora más un poste repetidor que llega desde el centro del campo, más dos jugadoras en campo ofensivo (ampliando el espacio de la cancha).

¿Por qué? Por dos razones, una de espacio y otra de fundamentos individuales.

El espacio. Es evidente que cuantas menos defensoras pongas en un espacio, más fácil es para el ataque. De manera que si tengo una sola jugadora para recibir, en principio, habrá una sola defensora.
Lo cierto es que hay equipos que a la defensora que defiende a la que saca, la utilizan para defender a la posible receptora del balón. Y eso supondría una situación de dos defensoras frente a una única receptora. Esta situación se solventa con el segundo argumento.

Los fundamentos individuales. Si yo enseño a mi jugadora que para recibir el balón, en lugar de mirarlo o ir hacia él, tengo que mirar a mi defensora y jugar contra ella, acercándome y cambiando de ritmo con explosividad al espacio que hay libre para recibir, probablemente, aunque esté defendida por dos, las posibilidades de éxito de recibir son muy altas (lo digo por experiencia).

Si además, trabajamos los fundamentos del "bote mirando", haciendo escaleras para la agilidad de pies, y circuitos de potencia, para mejorar la explosividad, junto con la disociación del manejo del balón y el movimiento de mis piernas, conseguiré, muy probablemente, salir cómodamente de la presión.

Y salir cómodamente de la presión es un factor de ventaja para tu ataque.

Como no somos perfectos y todo el mundo comete fallos, tenemos el plan B del poste repetidor que llega desde la media pista. Una jugadora que ejecutará los mismos fundamentos de jugar contra y explosividad hacia el espacio libre, para recibir el balón.

En ambas circunstancias, la jugadora que saca estará en situación de ayuda ofensiva,  para generar líneas de pase al balón. Estas líneas de pase pueden ser, tanto jugando en espacios detrás del balón, como en cortes en diagonal.

Como siempre, si proporcionas recursos de fundamentos individuales a tus jugadoras (técnica y táctica individual) la táctica colectiva es mucho más sencilla y divertida para las jugadoras.


viernes, 20 de enero de 2017

¿Por qué algunas jugadoras abandonan el basket a partir de 15 años?

Estamos de acuerdo que una niña aborda diferentes etapas en su crecimiento, y que la manera de entrenar a una niña de 10 años no tiene nada que ver con el entrenamiento a una chica de 15. Las motivaciones, preocupaciones e intereses son absolutamente distintas.

Y podríamos estar de acuerdo que hay una serie de paradigmas, principios o valores que son inmutables y necesarios en un equipo de baloncesto, tales como: la concentración, el compromiso, la disciplina, la generosidad, la compasión, el respeto, la humildad, la motivación, la frustración, etc.

Y si vuelves a leer detenidamente los dos párrafos anteriores, verás que el primero habla de cambio y el segundo de mantener mismas ideas, sin cambio.

El número de chicas que abandonan la actividad deportiva a partir de los 14-16 años es notable, y afortunadamente, algunos entrenadores se preguntan el por qué.

Mi argumento es porque ellas crecen y cambian y nosotros no sabemos crecer y cambiar con ellas. Más bien diría que "nuestras metodologías" no saben crecer y cambiar con ellas.

Podría dar por bueno que hasta, aproximadamente, los 12 años, la instrucción directa sea una metodología apropiada para la gestión de los equipos, ordenar y mandar, básicamente, siendo un poco rudo en la definición. Y construir a través de valores (los más avispados), pero a través de esta metodología (lo que no significa que esté totalmente de acuerdo con esta línea).

Pero es un hecho, que a partir de las edades que hablamos, 14-16 años, este método no es eficaz. Las niñas abandonan. Y como ves, lo que subyace en el artículo es que los entrenadores tenemos mucha culpa de ello. Seguro que nos agarramos a multitud de excusas o argumentos, como quieras llamarlos, pero pocos ponen el foco en uno mismo, en el entrenador y muchos en los intereses de las jugadoras.

Y es que no construimos sobre los cimientos adecuados. Los anteriores sirven, pero no es suficiente. Ya no te vale con lo que hacías antes. Seguimos queriendo imponer normas y reglas, y no vemos que tenemos que hacerlas pensar, generar pensamiento crítico, entornos reflexivos, atmósferas divertidas, trabajar sobre la motivación intrínseca, utilizar el fallo, minimizar el castigo, etc., lo que para nada está reñido con la exigencia o el trabajo duro.

Hay que ir a charlas con ellas, hay que plantearlas cómo se gestiona la frustración, hacer talleres, que ellas participen, que den soluciones, tienes que adaptarte al grupo, innovar, adaptarte como entrenador, cambiar cosas, arriesgar, comunicar de manera diferente, acertar con la pregunta correcta, orientar y no ordenar, porque si eres quien fuiste la temporada pasada, no será suficiente, porque ellas son distintas, diferentes, no les vale con lo anterior. EVOLUCIONAN y tu lo tienes que hacer con ellas. No es tu guión, es el suyo. Y tienes que entenderlo, porque sino, tendrás esa porción de responsabilidad del abandono de la jugadora.


Y todo lo anterior está antes que la técnica o la táctica. Es imposible desarrollar los fundamentos, sino se trabaja lo anterior. Es clave. Sino, no se pasarán bien el balón. Son nuevos cimientos. Lo anterior si sirve, pero ya no es suficiente. Si sigues construyendo sobre lo anterior, se va a ir desmoronando el edificio y eso representa la pérdida de jugadoras a partir de los 15 años.

Porque no cerramos las grietas que se generan. No curamos heridas, dejamos que convivan con el día a día del grupo. Y para esto tienen que aprender a observar más allá de si cierran el rebote o pasan el bloqueo correctamente o no. Tienes que observar qué jugadoras se chocan las manos, las parejas cuando dejan que se agrupen como ellas quieren, los grupos que se forman antes del entrenamiento (si varian o no), quizás tengas que utilizar 5 minutos de tu tiempo de pista para que ellas terminen de hablar o preparar su indumentaria deportiva para la actividad. Quizás tengas que probar a que para que se callen y te escuchen tengas que introducir el entrenamiento a través de un minuto de meditación de atención plena.

Quizás puedas decir que todo esto es una chorrada, que se tienen que adaptar y tienen que ser disciplinadas y atender al entrenador. Pero probablemente, provoques el abandono de la actividad deportiva en un futuro cercano, o lo mismo se cansará de ti y probará en otro equipo, porque (aunque tu no lo veas) le sigue apasionando jugar al basket.

Es su guión, no el tuyo.