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domingo, 29 de julio de 2018

Reparto de minutos en canasta grande y mejora de la jugadora

En categoría mini y en infantil en baloncesto en España tenemos unas normas específicas de tiempo en pista de jugadoras. El fin último es que todas tengan participación y se utilice ese tiempo para mejorar a la deportista. 

¿Pero cómo se comporta el entrenador a partir de que no hay normas que restrinjan los minutos? ¿Qué estructuras utilizará en los partidos? 
Habitualmente lo que genera esta situación es un desequilibrio brutal en minutos en pista entre las jugadoras del equipo. 

Partimos de la idea de que, obviamente, todos disponen de los mismos minutos de entrenamiento durante la semana, y que nuestras decisiones afectan a los tiempos en partido. Idea importante que transmite la posibilidad de que los crecimientos de las jugadoras se vean afectados, en parte, por las decisiones del entrenador en los partidos. 

A continuación os expongo una manera de repartir los minutos de partido, a través de dos simples principios, que agrupa, desde mi punto de vista, los siguientes beneficios:

  • La jugadora siempre tiene  un mínimo de minutos en los partido.
  • Fomenta la cooperación y el sentimiento de equipo. 
  • Fomenta la competitividad, pues se busca ganar el partido.  
  • Invita a la jugadora a poner su talento al servicio del equipo, de manera que si cada jugadora hace mejorar al equipo, el equipo crecerá, y será provechoso para su mejora personal.
  • Todas las jugadoras se sentirán partícipes de la victoria o la derrota.
  • Crecimiento de las jugadoras a través del desarrollo de la compañera. 

Principio nº1: La jugadora en el banquillo no mejora.

Principio nº2: La posibilidad de que el equipo esté en posición de ganar un partido debe ser construida por todas las jugadoras.

Estos dos principios son directrices para mi conducta en los partidos. 

A partir de ellos, la consecuencia coherentes para mi fue dividir el partido en dos partes, desde el inicio hasta el minuto 32 y del 32 al final, el 40. Un partido de 32 minutos y otro de 8. 

Un partido normal son 200 minutos. Cuatro periodos de 10 y 5 jugadoras en pista. 40 minutos en total, multiplicados por 5 jugadoras: 200 minutos. 

De este modo, mi primer partido tiene 160 minutos. Divididos entre 12 jugadoras que tengo dan un resultado de 13,3 minutos. 13 minutos y medio. Esto significa que todas las jugadoras tienen que jugar, como mínimo, 13 minutos y medio.

¿Y los 8 restantes hasta el final del partido? En teoría, las cinco mejores jugadoras de ese día. O una combinación de las 7-8 mejores jugadoras. 

Siendo muy rígido con la idea: 7 jugadoras jugarían 13 minutos y 5, 21 minutos. 
Jugaríamos con el arco de tiempos en pista de 13-21 minutos. 

El siguiente cuadro comparo mi reparto ideal siguiendo este concepto, y otros repartos. He cogido cinco partidos de un par de selecciones españolas de categoría inferior durante este verano. 

En cada partido he anotado el número de jugadores que han jugado una cantidad de minutos en el marge correspondiente. En la primera columna, mi ideal, y en las otras cinco, lo que sucedió en cada partido:

Margen de minutosIdealP1P2P3P4P5
Entre 0 y 5 minutos
-
2
3
3
2
3
Entre 5 y 10 minutos
-
1
-
1
1
3
Entre 10 y 15 minutos
7
2
3
1
-
-
Entre 15 y 20 minutos
-
1
-
1
3
-
Más de 20 minutos
5
6
6
6
5
6


Como véis se da un desequilibrio por dos razones:

- Aunque el número de jugadoras que juegan  más de 20 minutos es similar (5-6), lo que difiere es que, en la estructura ideal, se irían a 21 minutos, y en los partidos muchas  de esas 5 jugadoras pasan de 25. 

- Si vamos a la parte de la tabla de menos minutos, el mínimo son 3 y el máximo 6, de jugadoras que no juegan más de 10 minutos. Poco tiempo para su desarrollo. Además, muchas veces son entre 2 y 3 minutos o 5-6 minutos. 

Estas estructuras son habituales en los partidos de cantera. Y no nos damos cuenta que nos estamos tirando piedras contra nuestro propio tejado (si lo que queremos es la mejora de nuestra jugadora, en consecuencia mejorar al equipo para estar en condiciones de poder competir), pues:

- Por un lado, impedimos el desarrollo de un elevado número de jugadoras (entre 3 y 6), al dejarlas demasiado tiempo en el banquillo. 

- Por otro estás favoreciendo el desequilibrio en tu equipo entre las "buenas" y las "malas", y eso, inevitablemente, a lo largo de varias temporadas, te lleva a la derrota y el fracaso. 

- Se quemas a las jugadoras que juegan más. 

- Se está utilizando la metodología de "que suban unas hundiendo a otras". 

En la idea que expongo, también podríamos hablar de la calidad de los minutos: 

- Que los finales ajustados también los jueguen distintas jugadoras, para que acumulen experiencias de ese estilo. Variar los quintetos finales. 

- Anotar el número de tiros, veces que se va al rebote ofensivo, u otra estadística que indicara el porcentaje de participación en el juego de una jugadora (pues puede salir 13 minutos y sólamente estar "pululando" por la pista), con la idea de aumentar la implicación de todas, tanto en ataque, defensa, con o sin balón. 

Como resumen, trato de mostrar un reparto de minutos que mejore la competitividad del equipo a través de la cooperación de las jugadoras, importando el resultado del partido y el desarrollo de la deportista. 



martes, 27 de junio de 2017

El aburrimiento de presionar a toda la pista 40 minutos para ganar el partido.

Hoy he marcado un tweet interesante de la cuenta @puertatras que decía lo siguiente:


Me ha gustado su reflexión coherente, si valoramos lo que hace el rival y nosotros hacemos lo contrario, ¿por qué no se cuestiona al entrenador y su forma de gestionar al equipo?

Recuerdo hace unos meses cuando justo antes de mi partido había otro. Llegué a la cancha con el inicio del último cuarto. Categoría pre infantil. El equipo de mi club, presionando a toda la pista hasta terminar el partido. Me acerqué al acta y miré el marcador al descanso: 66-26 a favor del equipo de mi club. 

No dije nada. Al termino del partido y antes de empezar el mío, los dos entrenadores del equipo de mi club (principal y ayudante) me preguntaron: "Con el resultado que llevábamos a mitad de partido, ¿hubieras presionado a toda la pista la segunda parte del partido?"

Les respondí que mi objetivo es desarrollar el talento de los doce jugadores de mi equipo, y que si eso implica presionar a toda la pista los cuarenta minutos, lo haría. Y si no, no. 

Ellos empezaron con la retahíla de argumentos básicos y habituales: "es que si ponemos a los más flojos, no saben presionar y además no tienen la forma física suficiente"; "es que si el equipo no presiona, no podremos coger ritmo de presión y cuando lleguen partidos complicados no lo haremos"...

En fin, me parecen argumentos muy ridículos. Me aburre escuchar estos argumentos, pues en el banquillo ningún jugador progresa o mejora y si eres buen entrenador, sabrán utilizar el recurso de la presión cuando sea necesario. Creo que se preocupan de ellos, no de los jugadores. Sólo se preocupan de ganar. No son entrenadores preocupados por la formación de sus jugadores. No son formadores, son sólo entrenadores. 

Me aburren los entrenadores no formadores. Me aburre su ceguera por no aprovechar tantas posibilidades en sus manos y que se reduzcan al simple objetivo de ganar al rival. 

jueves, 9 de febrero de 2017

Separar generaciones por nivel o mantener por año de nacimiento

El debate de separar generaciones a partir de una determinada edad se ha abierto entre un grupo de entrenadores, en oposición a que una misma generación de jugadoras jueguen juntas año tras año. Casualmente, el debate se inició a partir de la derrota de un entrenador y su frustración por determinadas actitudes de sus jugadoras. ¿Se hubiera abierto el debate con victorias?

Y evidentemente, para estos entrenadores, separar generaciones significa poner juntas a las que juegan mejor o las que tienen mejor aPtitud, “las buenas”, (que dicen que suele coincidir con las que tienen mejor aCtitud), y por otro lado, a  las que juegan peor, “las malas” (peor aCtitud y aPtitud, que dicen que también suele coincidir). Me pregunto dónde quedan las buenas aCtitudes con aPtitudes normales. 

En general se habla de separar generaciones a partir de la categoría cadete o junior, hay distintas voces. 

Mi postura, como norma general, es no mezclar generaciones. Con alguna puntualización que explicaré al final. No creo en los blancos o negros, siempre hay matices, escalas de grises. 

Mi intención es, a partir de los argumentos de aquellos que abogan por separar, plantear una serie de preguntas enfocadas, por un lado, a la metodología de entrenamiento, dirigidas al entrenador, y por otro, preguntas sobre la gestión, dirigidas a los responsables del club (junta directiva/director deportivo-técnico). Mi argumento/razones siempre van orientadas a contestar una pregunta: ¿Qué haces o qué has hecho en el pasado como entrenador/club al respecto?

Presentaré los argumentos de aquellos que prefieren separar en cursiva y mis opiniones, con letra regular. 

  • Niveles de motivación 
Argumentos para separar generaciones:

Hay jugadoras que vienen a entrenar, a mejorar como jugadoras, a ser mejores cada día que pasa. Hay otras que vienen a socializarse, a pasar el rato, a pasear, a estar con las amigas. Estas últimas perjudican el desarrollo de las primeras e imposibilitan el crecimiento de los equipos del club. Si ponemos a todas juntas por nivel motivacional, es más favorable para todos, jugadoras y entrenador. 

Los entrenadores, por tener que centrarse en las “malas”, no pueden darle todo lo que necesitan a las “buenas”. 

Mis preguntas:
  1. ¿Cuántas jugadoras vienen a pasar el rato?¿Qué aCtitud tienen?¿Qué impacto tienen en el desarrollo de las otras jugadoras buenas?
  2. ¿Has trabajado individualmente con ellas o te has limitado a decirlas que no tienen aCtitud?
  3. ¿En cuántas jugadoras coinciden mala aCtitud con mala aPtitud?¿qué hacemos con las que tienen buena aCtitud y su aPtitud no es “top”?¿dónde las ubicamos, en los equipos de las buenas o las malas?
  4. ¿Qué metodología uso para fomentar el desarrollo de las buenas y las malas?
  5. ¿Cómo pongo al servicio del colectivo el talento individual?
  6. ¿He sido capaz de entender la etapa madurativa de mis jugadores y sus características principales? ¿utilizo esas características para mejorarlas como personas?
  7. ¿Conozco los motivos (motivación) que lleva a mis jugadoras a venir a entrenar?
  8. ¿He compartido objetivos con las jugadoras?¿cómo hemos determinado esos objetivos?
  9. ¿Fomento la auto exigencia en mis jugadoras?¿sé como orientarlas?
  10. ¿Trabajo la generación de confianza entre ellas?¿y entre ella y yo, el entrenador?
  11. ¿He estudiado técnicas de cómo individualizar la motivación de las jugadoras?
  12. ¿Se lo qué es la motivación intrínseca?¿la trabajo con mis jugadoras?
  13. ¿Juntar a las que tienen mala actitud todas en un equipo va a favorecer el desarrollo de las jugadoras o es que en el fondo el problema actitudinal es muy reducido en cada equipo?
  14. ¿Separo generaciones por qué tengo un porcentaje bajo de falta de conductas, es decir, una o dos jugadoras en cada equipo?¿y por qué no trabajo con esas jugadoras para solucionar el problema en lugar de romper el equipo?
  • Fuga de jugadoras
Argumentos para separar generaciones: 

La poca motivación de algunas influye en el juego y en los entrenamientos, lo que nos lleva a ser peores colectivamente, lo que provoca que “las buenas” se vayan a clubes mejores. 

Las derrotas desmoralizan. Las jugadoras se cansan de perder. 

Mis preguntas:
  1. ¿Cómo quieres llegar a ganar partidos? ¿jugando con tus mejores “7 buenas”?
  2. ¿Gestionas los partidos desde la aportación de todos tus jugadoras?¿se sientes todas partícipes de la victoria o la derrota?
  3. ¿Conocemos cuál es el nivel competitivo de nuestros equipos?¿este nivel competitivo varía en función de los jugadores que tengo o del nivel de conocimiento del entrenador?
  4. ¿Si dos personas no se respetan, se pasarán bien el balón?¿has trabajado el respeto alguna vez?¿trabajas la humildad? ¿sabes compaginar ese trabajo con los fundamentos de baloncesto?¿sabes transmitir como van enlazados los valores con los aspectos técnicos?
  5. ¿Crees que por el simple hecho de jugar al baloncesto están empapándose de los principios y valores intrínsecos asociados al deporte?
  6. ¿Cómo trabajas individualmente para que las “buenas” influyan sobre las “malas”?
  7. ¿Tengo en cuenta  las características madurativas para organizar mis entrenamientos?
  8. ¿Cómo trabajo la generosidad entre ellas para que se mejoren entre ellas?
  9. ¿Hablas de poner talentos al servicio del colectivo, para que al mejorar el equipo, retorne esa mejora en el jugador?¿Crees, de verdad, que todo jugador tiene un talento?¿Comunicas desde esa creencia?
  10. ¿De verdad nuestro último fin es jugar partidos para ganarlos?
  11. ¿Has probado a trabajar sobre los valores y extrapolarlos a situaciones del baloncesto?¿Has pensado que eso puede meter canastas?
  12. ¿Plantéas los partidos como el examen de la semana o por el contrario los utilizas como un paso más en el proceso de aprendizaje?
  13. ¿Consideras que una jugadora marche a otro club mejor es un problema o fracaso del club?¿No piensas que las jugadoras tienen que jugar donde quieran?
  •      Limitaciones de capacidad de las jugadoras:

Argumentos para separar generaciones: 

Las jugadoras no son iguales, hay limitaciones físicas, de carácter competitivo, de coordinación, mentales, de talento , genéticas... que por mucho que la niña de su 100% tiene un techo a nivel competitivo.

Mis preguntas:
  1. ¿No tienen todas un talento? ¿Qué talentos veo en las jugadoras de menos nivel?¿Cómo se lo haces saber y hacer que se apoyen en ese talento para impulsarse hacia nuevos retos?
  2. ¿Tienen que tener los mismos talentos?
  3. ¿Tienen que ser todas igual de buenas?
  4. ¿Todos los talentos tienen que estar referenciados a la pista o a sus fundamentos?
  5. Cuando crees en buenos y malos, ¿qué crees que el jugador entiende de ti cada vez que le hablas? (no puedes esconder tu forma de pensar)
  6. ¿Todas las jugadoras maduran cognitiva, emocional o socialmente a la vez?
  7. ¿Qué impacto en el juego tiene esta evolución personal de la jugadora?
  8. ¿Qué mensajes mando a través de mi comunicación directa con ellas para fomentar la auto confianza?¿trabajas desarrollar su auto confianza a través del fallo y la oportunidad de aprendizaje?
  9. ¿Trabajas que se centren en lo que está bajo su control y crecer a partir de ahí para mejorar su auto confianza?
  10. ¿Mandas refuerzos positivos a medida que lo intentan?¿te centras en el proceso o sólo en el resultado?
  11. ¿Tiene el club una visión a largo plazo?¿Tiene una misión clara?¿Busca, a través de sus entrenadores, ser coherente con esa misión?
  • Igualdad de nivel de juego entre las jugadoras:

Argumentos para separar generaciones:

Si las jugadoras a las que entreno tienen el mismo nivel técnico y táctico la progresión es mayor  y más rápida en las jugadoras y los equipos. No se producen frustraciones en los entrenamientos, es más fácil para los entrenadores gestionar el grupo. 

Un grupo con muchas diferencias de nivel es un problema para las más competitivas y las menos (que se cansan de ser la "floja" o empanada del equipo) y creo que ningún entrenador, por muy bueno que sea, puede salvar ese abismo entrenando 3h semanales de pista con 12 jugadoras.

Mis preguntas:
  1. ¿Crees que un equipo de baloncesto se compone sólo de jugadores que juegan?¿o por el contrario se compone de un grupo de personas que se relacionan entre ellas a través del baloncesto?
  2. ¿Has fomentado objetivos comunes? ¿Has trabajado que se hagan mejores jugadoras entre ellas?
  3. ¿Te centras en el proceso o en el partido del fin de semana?¿Evalúas en función de los resultados del fin de semana o de la evolución de las jugadoras individualmente y como colectivo?
  4. ¿Igualar por niveles de juego te iguala por niveles madurativos?
  5. Si igualas aPtitudes, ¿igualas aCtitudes?
  6. ¿Qué mensaje estás mandando a los chicos, que en cualquier situación lo mejor es separar, los buenos, los ricos, los fuertes, los inteligentes?¿es una actitud cooperativa?¿es baloncesto es individual o es un deporte de cooperación?
  7. ¿consideras que la homogeneidad es lo más adecuado para el desarrollo de las personas?
  8. ¿no crees en que lo diferente o distinto es positivo y aporta a la persona?
  9. ¿consideras que sólo existe la relación “buena aCtitud con buena aPtitud”?¿qué hacemos con la gran mayoría que tienen “buena aCtitud con media aPtitud?¿las relegas al “peor equipo”?
  10. ¿Has probado alguna vez el entrenamiento entre pares, influir tus “buenas” en tus “malas”?
  11. Si elimino el problema de la diferencia de niveles, un problema menos y me puedo centrar en mejorar, porque todas van al mismo ritmo, pero...¿Eliminar problemas es mejorar? ¿no es más reto para el entrenador afrontarlos y aprender?¿Todas “las buenas” van a ir al mismo ritmo?
  12. ¿Crees como entrenador si se puede trabajar con las jugadoras para hacerlas crecer, a “las malas” hacia el nivel medio, a “las medianas” hacia el nivel superior, y a “las buenas” hacia la excelencia o maestría?¿o crees que es mejor separarlas uniéndolas por nivel técnico-táctico y ahorrarte este trabajo?

Porque los clubes con mucho nivel lo hacen:

Argumentos para separar generaciones:

Los clubes buenos, los de Final Four de la Comunidad o Campeonato de España trabajan con esta metodología. Copiemos a los buenos. 

Mis preguntas:
  1. ¿Tiene el club, las personas que conforman la junta directiva más responsables técnicos, una idea clara de lo que quieren?
  2. ¿Son coherentes sus acciones o toma de decisiones con la misión u objetivos que manifiestan?
  3. ¿Se relacionan los distintos elementos del club de manera que “reman” todos en la misma dirección? ¿es la confianza el pilar de su forma de relacionarse?
  4. ¿Es el desarrollo humano/físico/técnico/táctico de la  jugadora el objetivo fundamental o es ganar o estar en competiciones mejores?¿son nuestras acciones coherentes con esta idea?
  5. ¿Crees que centrarse el desarrollo integral de la jugadora lleva a la consecuencia de ser más competitivos?
  6. ¿Crees que centrarse en el desarrollo integral del entrenador lleva a la consecuencia de ser más competitivos?
  • Porque hay que elegir entre formar personas o competir

Argumentos para separar generaciones: 

Igual que queremos formar personas a través del baloncesto, por desgracia o beneficio tenemos un factor llamado competiciones federadas y preferentes. Y por mucho que con ellas sigamos formando personas, queremos competir y para competir tanto entrenadores como jugadores/as tiene que estar formados, preparados y motivados.

Esto es un club de baloncesto y el último fin es jugar partidos, para ganarlos. Esta bien formar, pero no es nuestro objetivo final.  

Mis preguntas:
  1. ¿Por qué pones en oposición formar y competir?
  2. ¿Pueden pasarse bien la pelota cuando no hay respeto entre dos jugadoras?
  3. ¿Puedes jugar al baloncesto en entornos poco colaborativos?
  4. ¿Es innecesario la formación individual de la persona para mejorar los fundamentos individuales?¿no necesito formar a las personas para competir?
  5. ¿Qué me aporta la formación de la persona en la competición? ¿Y al colectivo?¿Cómo es un equipo con mejores personas?
  6. ¿Generar vínculos y lazos entre los jugadores no me sirve para ser más competitivos?
  7. ¿Trabajar la humildad ayuda a que un jugador mejore sus fundamentos individuales?
  8. ¿Trabajar el error para aprender ayuda en la formación de la persona?


Por otro lado, y fuera del ámbito del entrenador, ¿qué significa separar generaciones a partir de una determinada edad? Que todos los años tienes que hacer un proceso selectivo, y para que este proceso sea el más adecuado, tienes que disponer de una serie de criterios, y unas “varas de medir”, datos objetivos mezclados con datos subjetivos, y para tener datos objetivos tienes que ser capaz de controlar una serie de datos objetivos en los partidos (estadísticas) y otros datos subjetivos (visión del entrenador-director técnico), lo que implica un conocimiento profundo de los jugadores, como mínimo, por dos adultos, el entrenador y el director técnico. Y mucha conversación y diálogo entre ellos. Y aún así, el entorno que rodea a la jugadora no tendrá la misma opinión, especialmente los padres. Significará, o dejar muy claro lo que se pretende con el baloncesto a los padres cuando se incorporan al club, o estar preparado para explicar tus decisiones. 

Estas preguntas tienen que ir asociadas a la intención del club, a su misión, el motivo por el que una serie de personas han decidido gestionar un club. Y esas personas tienen que tomar decisiones que sean coherentes a esa misión. Tienen que tener unos objetivos, unas metas, y tratar de alcanzarlas. Las acciones que decidan llevar a cabo deberían estar alineadas con la consecución de esas metas y en consonancia con el propósito o misión que han decidido buscar. Y después, tienen que trabajar con sus entrenadores, para que, dentro de la diversidad, y con la identidad y personalidad de cada uno, remen todos en una misma metodología. 

¿Es más fácil entrenar a jugadoras de un nivel similar? Evidentemente si. ¿Lo fácil es lo correcto? ¿Lo fácil es progreso? ¿Es mejora? Si te paras a pensar en el mundo del deporte, la enseñanza es la opuesta. Si quieres conseguir algo, el camino va a ser duro, y él mismo, probablemente sea la recompensa, en quien te transformas mientras lo andas. ¿El resultado?¿alcanzar el objetivo? El deporte te enseña que no depende de ti. ¿Buscas lo fácil?¿lo cómodo? ¿qué tipo de persona/entrenador te consideras?¿buscas retos?¿evitas el conflicto o lo usas para crecer?

¿Es bueno que algunas jugadoras suban con categorías superiores? Pues depende de muchos factores. Si nos movemos en el mundo donde el chico o chica es buen estudiante, responsable y cumple con todo aquello extradeportivo que en general es aceptado por todos, diríamos que SI, que podría subir a un nivel superior, donde las jugadoras tengan mayor experiencia baloncestística, con unos fundamentos más asimilados. 
En este caso, yo haría estudios individuales, donde todos los adultos que rodean a la jugadora estuvieran de acuerdo, padres, entrenador receptor y emisor, director técnico y deportivo y junta directiva. ¿Podría tener ficha con el equipo de origen y el superior?¿Sólo con el superior? Pues cualquier situación es posible. ¿Tiene que ser la que mejores aPtitudes tenga o por el contrario beneficiará a la de un nivel medio?

Aquí es importante percibir si el jugador tiene un nivel superior por su condición técnica y no condición física. Hay muchos desajustes en las edades 12-17 en los jugadores, y una superioridad física nos puede confundir con la superioridad técnica. 

Y no debemos olvidar que el baloncesto es un deporte colectivo. Y colectivo significa vínculos entre las personas que conforman el grupo. Me gusta utilizar el símil del músculo, que está formado por fibras. Cuanto más fuertes las fibras (a base de entrenamiento) más fuerte el músculo, y más potencia tendrás. Pues en el baloncesto, la fibras son las relaciones entre las jugadoras. Cuanto más fuertes sean esas relaciones, más fuerte será el equipo. Y cuanto más fuerte sea el equipo, más competitivo serás. Y fortalecerlos no es una cuestión de hoy para mañana. Tener esa filosofía como entrenador, te hará entender tu planificación, entrenamiento y gestión de grupo de una manera diferente. 

Por último, entrenador, ¿si fueras capaz de contestar a todas las preguntas que me he hecho, y llevar mi trabajo como entrenador a esas parcelas? ¿crees que sería necesario que el club tuviera que plantearse el club el separar generaciones porque "muchas" (algunas diría yo) de nuestras jugadoras no tienen nivel o se desmotivan? 

No estoy en contra de separar generaciones, sino que no estoy a favor de los argumentos que se exponen para separar las generaciones. No es el hecho en si mismo, sino los razonamientos que llevan a él. 

Es más, creo que separar generaciones por estos motivos sería la evidencia del fracaso de los entrenadores de un club. Sería la evidencia de la incapacidad de saber sacar lo mejor de cada persona, de aceptar los retos de lo que supone ser diferente. 


Por lo demás, creo que las fortalezas de un equipo y su esencia está en las diferencias, en lo único y distinto que aporta cada jugadora, y no en las similitudes. 

lunes, 11 de julio de 2016

Por qué se confunde "me da igual el resultado" con "salir a perder"

El debate de si formar o competir suele ser muy habitual en foros de entrenadores, y gracias al nivel de entrenadores en España, tenemos claro que ambos son compatibles.

La dificultad, para unos cuantos entrenadores, estriba en cómo llevar a la pista esa compatibilidad. Estamos hablando de COHERENCIA. De lo complicado que resulta a veces transformar ideas o conceptos en hechos concretos.

A todos nos gustaría tener 12 "jugones" en el equipo. La realidad es que en mi pueblo, ciudad, barrio, tengo unos jugadores con una calidad determinada, teniendo en cuenta que la calidad es siempre un concepto relativo ya que se compara y mide con otros. De manera que mi mejor jugador puede ser el peor en otro club.

Parto del hecho que quiero ser coherente y quiero competir formando. ¿En qué se tiene que plasmar la voluntad de llevar a cabo esta idea? Aquí van unas cuantas actitudes para poder lograrlo:

1. Desarrollar la paciencia. Es una virtud difícil de poner en práctica en nuestra sociedad tecnológica. Muchas cosas tienen que ser "ya". Si cada día (entrenos y partidos) te esfuerzas por tener "más mejores" jugadores, tu equipo será más competitivo y tendrás más opciones de ganar. Pero quizás no hoy, o no tú en esta temporada. O algunos partidos si, pero otros no.

2. Trabajar la compasión.  Vista como identificación con las dificultades de otra persona.

Estas dos virtudes, paciencia y compasión, en su ausencia, nos guían hacia la precipitación y la escasez de ideas y creatividad. Como los "peores" no tienen todavía las habilidades desarrolladas al mismo nivel que "los mejores", tienen menos minutos, ya que, de otro modo, si jugaran más, perderíamos el partido. Ni tenemos paciencia, ni somos compasivos. Les damos un ratito en la pista y listo. ¿Esto significa que jueguen todos lo mismo? ¿qué jueguen más los "malos"? Me contesto en el siguiente punto.

3. Jugar con el equilibrio. Introducir progresivamente a todos los jugadores en una dinámica de mejora de confianza propia, de tiempos en pista adecuados para progresar, de retos personales correctos, etc.

4. Hacerte las preguntas correctas y tomarte el tiempo necesario para contestarlas. ¿Entiendes para qué juegan tus jugadores al baloncesto? ¿comprendes el poder "motivacional" del baloncesto en aspectos de sus vidas fuera de la cancha? ¿sabes para qué y por qué entrenas?

5. Desarrollar el altruismo. Trabajar para otros, no para ti. Considero que esos entrenadores que salen al campo con la atención puesta en ganar tienen un punto egoísta, personal. Les preocupa cómo le van a evaluar otros entrenadores en función del resultado. Y así, temporada tras temporada, siguen en el mismo sitio, sin darse cuenta, que no es la clasificación de mayo lo importante. Se quedan  con los logros intermedios sin ver los daños que podrían dejar en el camino. Logros como ser campeones de la primera fase del grupo cuarto de preferente A2, ganar una liga local, la de federado, o no descender a mi equipo, o campeón de mi comunidad, etc. Aparca tu curriculum. No es lo que importa.

Y altruismo entre los propios jugadores, salir a ganar, pero con la implicación de mis 12 jugadores. Con el talento de los 12. Con el compromiso de los 12. Y con la sensación de "logro colectivo", no de logro de 6-7 jugadores mas entrenador.  Para generar altruismo entre jugadores el entrenador tendrá un enorme protagonismo en el entorno de trabajo. 

6. Evaluar rendimientos y no resultados. La sociedad te mide por los resultados que obtienes. En el deporte de adultos que se dedican solo al deporte (profesionales), es así. Cuentan los resultados, sino, no hay patrocinadores, no hay dinero, no se puede vivir del deporte, y mil argumentos más. Y nosotros trasladamos al deporte amateur esa filosofía de "ganar" rodeando nuestro comportamiento y visión de argumentos extrapolados del profesionalismo al mundo amateur (sin haber reflexionado previamente sin son igualmente válidos).

Debemos entender el partido como un paso más en el camino y olvidarlo como "el examen de lo aprendido en la semana". Se tiene que entender que "aprender algo" en baloncesto significa "ejecutarlo de manera eficiente e inconsciente en situación de partido", y que NINGUNO de nuestros jugadores, ni en la mejor cantera del mundo, son capaces de hacer eso en una semana. Aprovechémonos del partido y del rival para crecer y mejorar.

7. Definir tus objetivos. Define tus objetivos como entrenador, lo que pretendes conseguir tú personalmente la próxima temporada. Los objetivos, más allá de conseguirlos o no, te van a mostrar quien eres y quien quieres ser. Para eso sirven los objetivos, para decidir quien quieres ser. Los objetivos te ayudarán a contestar una de las preguntas que planteábamos antes, ¿para qué y por qué entrenas?

8. Perspectiva. Salir a ganar es un punto de partida erróneo. Es una visión excesivamente a corto plazo y limitada. Además, no creo que entiendan bien el concepto "utilizar al rival como compañero de viaje".  No te centres en una franja de tiempo tan corta como la semana, piensa más amplio. Está asociado a la idea del aprendizaje. Se necesita tiempo para aprender.


Y ojo, que a veces, centrarse en ganar nos deriva a comportamientos poco cívicos en la grada, o jugadoras frustradas porque no ganan y ellas son muy buenas pero sus compañeras no, padres que se llevan a sus hijos a otros clubes porque allí pueden ganar, entrenadores histéricos en la banda dando órdenes como posesos, etc.; comportamientos provocados por no haber conseguido el objetivo pretendido de ganar el partido. 

Pensar en competir es centrar la atención en desarrollar lo máximo de TODOS tus jugadores, y unir esas capacidades individuales para alcanzar lo máximo del colectivo. Es pensar en desarrollar el talento que tienen los jugadores. Pensar en ganar es pensar en el talento que tienes disponible para obtener un beneficio concreto el día del partido. Hay una gran diferencia. Ganar no está bajo tu control, desarrollar a tus jugadores, si. Es cuestión de desarrollar su talento, no de exprimirlo.

Si queréis verlo de otra manera, yo también quiero ganar. Utilizando a todos mis jugadores, aprovechando el partido para que aprendan, motivando sus vidas personales a través del baloncesto, desarrollando su talento, etc., y si consigo meter más canastas que el rival, ganaré el partido. El resultado es una consecuencia no el objetivo. 


Así que no confundáis "me da igual el resultado" con "salir a perder". Yo cambiaría algunas frases, donde se dice:

- "salir a ganar"
- "competir significa que me da igual el resultado"

las sustituiría por:

- "salir a competir"
- "competir significa que el resultado es una consecuencia de cómo desarrollo el talento de mis jugadores"


Para terminar, os propongo una situación absurda como reflexión final: "Jugar un millón de veces contra un equipo de tu edad muy superior a ti"

En el primer partido, paliza. En el segundo, paliza, etc., Pero podría ser que a cada partido que pasara mi equipo mejorara, y ellos probablemente no, ¿verdad? Según avanzaran los partidos, mi equipo iría creciendo en conocimiento y experiencia, se iría haciendo cada día mejor, primero mejorarían unos, pero no sería suficiente, sería necesario la mejora de TODOS los jugadores del equipo y llegaría un punto en el que le pudiera disputar algunos minutos, luego, un cuarto, y después dos, y tres, y al final, cerca del partido un millón, le disputaría el partido.

Esta situación imaginaria es una manifestación de cómo entender los partidos y cómo se incrusta en el proceso de aprendizaje, más allá de la victoria o la derrota. Y para este fin concreto se deberían orientar los partidos del fin de semana. Y utilizando a todos mis jugadores. No tengo un millón de partidos, pero si muchos a lo largo de los años.