miércoles, 21 de septiembre de 2011

Fomentar la competitividad en los entrenamientos.

Siempre que entrenamos buscamos un objetivo, enseñar algo, fundamentos individuales de defensa o ataque, un sistema, el rebote en defensa, como correr un contraataque, etc., y todo lo que enseñamos se pone en práctica en los partidos, momento en el que el jugador trata, junto a su equipo, de conseguir más puntos que el rival para ganar el partido utilizando las herramientas que su entrenador le ha enseñado y las que él sabía con antelación.

A veces, se puede confundir con enseñar o con competir, con ganar, o disfrutar del juego. Es un tema de debate constante entre los entrenadores, si lo importante es que los niños se diviertan, si lo importante es ganar, si lo importante es enseñar a los jugadores, etc.

Desde nuestro punto de vista, todo va ligado. No son incompatibles cualquiera de las fórmulas anteriores. Es importante enseñar, divertirse y ganar.

Cuando cualquier jugador sale a la pista lo que quiere es ganar, ya tengan 5 años ya sean profesionales, de eso no tengo duda. No hay diferencia, solo hay que fijarse en sus caras cuando ganan y cuando pierden. Lo que está claro es que los entrenadores debemos buscar un noble camino para que el jugador este en condiciones de poder salir a la cancha a disputar un partido, a pelear por la victoria.

Para ello, tenemos que conseguir que nuestros jugadores sean competitivos.

Una manera de ayudar al jugador a trabajar ese aspecto de la competividad dentro de los entrenamientos es introducir determinadas normas o consideraciones que le ayudarán al jugador a querer vencer a su oponente, de manera que le acostumbraremos a entrenar  duro y obtener una recompensa a su esfuerzo, que en el caso del partido sera la victoria.

En nuestros equipos, realizamos las siguientes consideraciones:

1. Siempre que hay un ejercicio de tiro, independientemente del que sea, en los diez últimos tiros se cuentan las canastas convertidas. Si es un ejercicio por parejas, en ocasiones, compiten entre ellos, es decir, el que peor porcentaje tenga, hará unas cuantas flexiones (suele ser la diferencia de lo obtenido con diez multiplicado por 2, 3, etc....) o en otras hará flexiones el que no llegue a un determinado porcentaje.

2. En el trabajo de tiro, formamos grupos, y damos un tiempo, el grupo que más canastas convierta gana. En otras ocasiones, marcamos una cantidad y gana el equipo que llegue a esa cantidad. Los que pierden, siempre flexiones o abdominales.

3. Cuando trabajamos la defensa, en ejercicios de ida y vuelta, por equipos, se consigue un punto cuando:
 - Tocar el balón mientras defiendo.
 - Rebote defensivo.
 - Rebote ofensivo.
 - Pérdida de balón del atacante.
 - Robo de balón.
A veces, solo cuentan algunos aspectos, no todos, variando en función de lo que haya entrenado o lo que quiera fomentar. Por ejemplo, si trabajo línea de pase, quizás me interese que puntúe el toque al balón. Normalmente, los rebotes siempre puntúan.

4. En otras ocasiones jugamos un 4c4 o 5c5 en media pista, donde cada equipo realiza un número determinado de defensas seguidas con ataques de 15", 18", 20", los que nosotros queramos. La idea es que cada defensa bien hecha puntúa y lo único que resta serán los rebotes ofensivos. Es decir, un equipo tiene que realizar 10 defensas seguidas. Si consigue que en esas defensas no anoten ninguna, 10 puntos, pero si le han cogido 4 rebotes de ataque, se quedarían con 6 puntos. Después, defiende el otro equipo. Quien menos puntos consigua, flexiones, abdominales, etc.

 
5. Cuando trabajamos el ataque, también en ejercicios de ida y vuelta, o de rotaciones de, al menos, tres grupos, se consigue un punto cuando:

- Rebote ofensivo.
- Canasta.
- Canasta tras contraataque, si lo que busco es este tipo de juego.
- Canasta en poste bajo, o poste alto, etc.

Lo ideal sería que hubiera alguien que fuera contabilizando puntos, de manera que en un entrenamiento donde trabajamos ida y vuelta 3c3 hasta 5c5 o un partidillo de 5c5, se contabilizaran todas las acciones, lo que fomentaría el trabajo tanto defensivo como ofensivo, pues no solo se contabilizarían las canastas sino otros aspectos importantes del juego.

Además, con estas consideraciones,  realizamos un trabajo mental añadido al físico ya que el jugador tiene que ir contabilizando sus acciones que puntúan. Fomenta la concentración en el trabajo.