viernes, 3 de mayo de 2013

¿Competir?¿Formar? ¿Es compatible?

En estos momentos de la temporada los entrenadores nos podemos encontrar, en función del equipo que entrenemos, que ya hemos terminado, que estemos jugándonos el ascenso o el descenso, es decir, que estemos, competitivamente hablando, con la necesidad de ganar partidos.

Si nos remitimos a equipos de cantera, de junior hacia abajo, me planteo si debemos pensar o reflexionar, solo en lo que nos queda o también en lo que hemos hecho hasta ahora. Lo que nos queda son unos cuantos partidos, lo que hemos hecho hasta ahora es todo el trabajo de la temporada.

El trabajo de una temporada se debe resumir en una acción, FORMAR. Competir tiene que ser una consecuencia de formar. ¿Formar? Formar es enseñarles técnica individual, táctica individual, dar confianza al jugador y la persona, trabajar para conseguir un grupo, fomentar el estudio entre los jugadores, desarollar una manera colectiva de jugar, trabajar las virtudes asociadas al baloncesto (y las que no), etc.

Pero formar no es una tarea única del entrenador. El club debe estar alineado con esta idea, los padres de los jugadores deben pensar de igual manera y los propios jugadores tienen que ser conscientes de que ese es el camino para ser competitivo.

¿Tener que ganar los fines de semana? Yo cambiaría el verbo y diría "querer ganar". Querer es un deseo y "tener" es una obligación. Se vive mejor con deseos.

Si se trabaja para formar, probablemente no tengamos que pensar mucho en los partidos que nos quedan, ya que será el propio entorno del equipo, club, padres y jugadores, los que disfruten de estos partidos de final de temporada.

Si nos centramos en ganar, probablemente nos perdamos mucho de lo bueno que tiene el camino de ayudar a formar buenas personas que jueguen bien al baloncesto.