martes, 6 de diciembre de 2016

Lecciones de tres deportistas tras romperse el ligamento cruzado

La lesión en un deportista supone un parón en la actividad. Es un obstáculo, una adversidad. Si es profesional, puede ir en detrimento de su futuro como deportista; y si es amateur, va en detrimento de su formación. O podría ser al revés. O ambas consecuencias para los dos tipos de deportistas. 

Una lesión es una parada. Algo que no deseas, pero que en ocasiones sucede. Y si es una rotura del ligamento cruzado en la rodilla, el parón es mayor, por la operación, el reposo y la futura recuperación. ¿Mínimo? 6 meses, si todo va bien. 

En la temporada pasada me encontré en la situación de conocer de cerca a tres deportistas con esta lesión. Diferentes edades, deportes y nivel. Una jugadora de 1996, otra del 2000 y un jugador de 2001. Teresa, Carla y Pablo. Probablemente anónimos para ti, pero no para mi. Excelentes personas y deportistas. Los tres llegaron a un acuerdo conmigo. Elaborar una lista de las cosas buenas que les sucedían por haber tenido esa lesión. Las lecciones aprendidas. Y no es fácil con esas edades. 

Se habla en muchas ocasiones de que “el obstáculo es el camino”. De que hay que mirar las adversidades de otra forma, desde otro ángulo, con otra perspectiva. Pero cuando te toca a ti, cuando estás dentro, no suele ser tan sencillo e inmediato. Lleva un proceso. Y cada día que pasa puede ser una pared infranqueable de cruzar. Sólo lo saben el deportista y su entorno muy muy íntimo. 

A continuación os dejo seis lecciones que me han enseñado estos tres deportistas. Entrecomillado y en cursiva, algunos de los comentarios de sus listas. Recordad, la tarea era elaborar una lista de: “Cosas positivas que me han sucedido debido a la lesión”. 

Y he de recalcar que no es, ni ha sido fácil para ninguno de los tres. Han pasado malos momentos. Seguro. Pero ahí están, con su lista de cosas positivas. 


Primera lección. Locus de control interno.me vienen los pensamientos de por que fui a por ese balón, pero intento ya no pensar en eso por que no me va a ayudar nada”. La lección de centrarse en lo que está bajo tu control. Y que los pensamientos, pensamientos son, lo interesante es lo que hago con ellos. La respuesta, mi conducta. Eso es lo que está bajo mi control. Y decido dejar de pensar porque no me va a ayudar. 

Segunda lección. Control de las emociones.Gracias a la lesión me he dado cuenta de que para mi el deporte es imprescindible y que cuando vuelva a poder jugar voy a tener la cabeza fría y que las tonterías que vemos como calentar, estirar y cosas de ese estilo, son todo lo contrario, muy importantes para prevenir lesiones”. Cabeza fría. Control de las emociones, paciencia y saber pasar por cada paso del proceso. No se alcanza el diez sin pasar por el resto de los números. Dar la importancia a cada uno de esos pasos. 

Tercera lección. Valorar. “A valorar lo que tenemos como por ejemplo: andar, poder correr... ya que antes no podía hacer ninguna de estas dos cosas” “tengo gente muy MUY buena a mi lado y a veces hace falta que pasen cosas como estas para que nos demos cuenta y lo valoremos”. “te hace apreciar pequeñas cosas del día a día”. “te ayuda a valorar a tus amigos, y a ver quien esta de verdad cuando las cosas son mas dificiles"
Dar valor a las pequeñas cosas del día y a las personas que te rodean. Ser generoso y dar las gracias a los que viven en nuestro círculo íntimo. ¿Te parece pequeña la lección? Estas y este deportista, a través de la lesión, han aprendido a valorar las cosas y las personas. Quizás no es necesario que nuestro obstáculo sea una lesión de seis meses, pero reconoce en cada conflicto una oportunidad. Valorar las personas y las experiencias a tu alrededor. Valorar las pequeñas cosas. Y no hablo de dinero, ni fama ni reconocimiento. Hablo de andar, de poder correr o poder tener a esa persona especial a tu lado a quien poder decir “gracias” o “te quiero”. 

Cuarta lección. Paciencia.  A ser paciente, fundamental para este tipo de lesiones. Yo soy muy impaciente, pero la lesión me esta ayudando a controlarme, a saber que la espera, la constancia del trabajo en la rodilla y en la musculatura, me va a hacer que pueda volver al 100% a los terrenos de juego”. Una persona de entre 14 y 19 años que entiende, asume, asimila y vive la virtud de la paciencia. Y a partir de la lesión, extrapola este aprendizaje a cualquier disciplina de la vida, desde la necesidad de tener paciencia para estudiar una asignatura, paciencia con sus amigos o padres, paciencia en los conflictos, etc. 

Quinta lección. Fortalecimiento ante la adversidad.experiencia que te ayuda en un futuro, te hace mas fuerte en todos los sentidos” “ Tú misma te das cuenta de cómo eres capaz de superar algo que parecía bastante difícil”. Ser más fuerte que antes de la lesión. Han sido capaces de utilizar una adversidad para ser mejores tras ella. La experiencia ha sido beneficiosa. No la han buscado, pero una vez en su camino, la han utilizado para crecer como personas. 

Sexta lección. Capacidad de reflexión.Ver el progreso que haces y como tu esfuerzo va dando su fruto”. “Me esta dando tiempo para reflexionar mas sobre mi estado de forma ahora mismo y sobre que puedo hacer y que no porque me viene mal”.  Observar lo que te está sucediendo, reflexionar. La experiencia por si misma no aporta en exceso. Es a partir de la observación, reflexión y puesta en práctica cuando la experiencia adquiere toda su riqueza. Experiencia reflexiva. 

En definitiva, tres personas que han decidido sacarle el jugo a su lesión, sabiendo que han pasado por momentos duros y complicados. 


Gracias a Teresa, Pablo y Carla. 

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