domingo, 3 de abril de 2016

El rival como compañera de viaje

Esta semana hice un pequeño experimento en los entrenamientos. 

El miércoles jugué contra la generación un año más pequeña que mis jugadoras, y el viernes contra la generación inmediatamente mayor. 

Llevamos todo el año trabajando la visión y la idea de generar juego también desde el lado contrario del balón. 

Y decidí comprobar cuánta importancia tenía el nivel de oposición en mis jugadoras con respecto a la capacidad de concentración y atención para jugar lo que quisiéramos jugar. 

En el partido contra 2001conseguimos jugar siempre como queríamos jugar. Dominábamos al juego  - no quiero decir que domináramos al rival -, sino que hacíamos lo que nos proponíamos hacer. Y las situaciones de ventajas claras se multiplicaban, y fuimos capaces de compartir el balón. 

En el partido contra 1999-98 también conseguimos jugar como queríamos jugar. Esa fue la primera gran noticia. También dominamos al juego. Y aparecían las ventajas y compartíamos el balón. 

La gran diferencia consistió en que contra las 2001 fuimos degradando el juego cada vez más. Y con "degradando" me refiero a: ser impaciente para tomar el bloqueo, no mirar antes de iniciar las trayectorias de desplazamiento, no ser explosivas, no jugar con los engaños, etc. Pero resulta, que a pesar de esa degradación del juego éramos capaces de convertir nuestras ventajas en canastas. 

Contra 99-98 el tema cambió. Si no prestábamos atención a los detalles del juego antes mencionados, lo que le pasaban a nuestras opciones de ventajas eran dos cosas: la primera, que no se produjera esa ventaja, la segunda, que si se producía, el tiempo de ejecución era netamente inferior a si me defendiera una 2001. 

A partir de ahí, varias conclusiones, que por ser obvias no dejan de ser interesantes:
  • El trabajo de la velocidad gestual es muy importante.
  • Los detalles de los fundamentos son los que marcan la diferencia.
  • Si trabajas bien el fundamento de la visión, el nivel de oposición del rival pierde importancia a la hora de que ejecutes lo que te propones (otra cuestión es el éxito de la acción).
  • Si trabajas mentalmente a tus jugadoras adecuadamente, el nivel de oposición mayor te beneficia. 
  • Los objetivos de rendimiento satisfacen mucho más que los objetivos de resultado.