miércoles, 24 de junio de 2015

Entrenamiento 7. Postemporada.

En el séptimo entrenamiento de la postemporada, que es voluntario, y vinieron 9 de las 12 jugadoras, he decidido empezar a introducir conceptos del juego de la próxima temporada. Terminaremos de entrenar a finales de julio. Hay predisposición e ilusión por parte de las jugadoras.
En anteriores entrenamientos hemos hablado de "generar ventajas", "matenerlas" y "disfrutarlas". Hablamos de circulación del balón, de mover a la defensa. Y a veces es difícil transmitir esta idea, cuando están acostumbradas a "dos pases y me la tiro". Tendré que pensar en cómo introducir la idea de la circulación del balón y el aprovechamiento de las ventajas.
Hoy hemos empezado a hablar del bloqueo indirecto. Y ha resultado curioso que en el ejercicio que hemos hecho, hemos hablado de dos detalles a pensar y ejecutar. Como sabéis, mi idea es la de "pensar para dejar de pensar". Ahora le doy dos detalles, que ellas piensan mientras ejecutan, y, a través de entornos positivos de aprendizaje, repeticiones, preguntas que les hagan pensar en para qué sirven esos detalles, ellas transformarán esos actos conscientes del bloqueo indirecto en actos inconscientes.
Los detalles fueron dos. El de la bloqueadora que estuviera quieta. Y el de la que cogía el bloqueo que físicamente agarrara a su defensora (si, que la agarrara de la camiseta) cuando fuera a pasar el bloqueo, y la estampara contra el bloqueo.
Lo explico, preguntamos, lo entienden. Se va a ejecutar y a la primera no realizan esos dos detalles. Interesante. Paro el ejercicio. Si en la primera acción no se acuerdan de dos detalles, no podremos avanzar. ¿Entrenamos a jugadoras robot? No han sido capaces de transformar en acción algo que tenían claro en la mente, a nivel concepto. Hay que tener paciencia y perseverar, y por supuesto, nunca gritarlas ni decirlas que no se enteran. ¿De qué serviría? Volver a preguntar, insistir en si entienden el por qué del detalle. Que sepan para que sirve el bloqueo indirecto, etc.
Curiosamente, cuando he parado el ejercicio cinco o seis veces, sin juzgarlas, sólo tratando de recordarlas lo que había que hacer, han empezado a ejecutar. Y curiosamente, no solo han ejecutado, sino que además, han tomado decisiones en función de cómo la defensa actuaba en el bloqueo. Muy, muy interesante. Estas chicas tienen mucho basket dentro. Solo hay que sacarlo.
La idea es partir de lo particular a lo general. Varias sesiones del bloqueo indirecto, en distintas situaciones del campo, para luego integrarlo en el juego por conceptos. Será un sistema universal. Referencias espaciales. Pero eso es para más adelante.

martes, 23 de junio de 2015

Partido 2. Torneo. Emociones y condición física.

Tras el primer partido, donde emociones como el miedo o la vergüenza llamaron a nuestra puerta, donde nos centramos en aspectos externos a nosotras, el segundo, nos lo planteamos con el reto de trabajar y centrarnos en lo que estaba bajo nuestro control.
 
¿Y qué cosas estaban bajo nuestro control? Pues llegamos a la conclusión que una mejor circulación del balón. ¿Y para qué? Pues para mover a la defensa con el objetivo de que nuestras ventajas fueran "mayores ventajas". Ventajas con suficiente "tiempo y espacio" para ejecutar buenos tiros, ya que nuestra mecánica de lanzamiento no es excesivamente rápida, con lo que no se puede tener opciones de éxito en el lanzamiento si lanzamos precipitadamente porque no tengo ni tiempo ni espacio para la ejecución del fundamento.
 
El tema de la valentía lo vamos metiendo en nuestro ADN. Y mola. A ellas también les gusta sentirse valientes y que su entrenador lo reconozca. Es un punto de partida fundamental para poder trabajar "millones de cosas". Valientes, sin miedo a fallar. Sabiendo que el fallo las hará mejores.
 
Y por último una reflexión sobre la condición física. Es muy importante tener una buena condición física, por ejemplo, para evitar lesiones. Pero hay un aspecto en el que la condición física tiene una incidencia directa, y es en las capacidades mentales. Si físicamente estoy bien, mi capacidad de toma de decisiones está en mejores condiciones también, puedo leer mejor, ejecutar mejor, pensar mejor, mis actos inconscientes serán más eficientes, etc.
 
Y mi capacidad de concentración será mayor. Y entonces podré seguir pensando en las cosas que tenemos que hacer en el campo, en las que están bajo mi control, y la mente no se me irá a "estoy agotada", "como corre la 7", etc.
 
Nuestra capacidad física se vió mermada a partir del descanso, y fuimos perdiendo capacidad de concentración y atención plena. La buena noticia es que cuando tenemos el depósito lleno de gasolina, sabemos centrarnos en lo que está bajo nuestro control y entendemos para qué hacemos las cosas que estamos haciendo. ¡ Y las hacemos !
 

sábado, 20 de junio de 2015

Torneo. Partido 1.

Hoy hemos jugado el primer partido de dos, de un torneo al que nos han invitado. 

Las jugadoras, de inicio, tenían miedo. Lo veía en su cara. Hasta que una de ellas, antes de iniciar el calentamiento con balón, me ha dicho, "tengo miedo". 

Nos hemos juntado en medio de la pista, nos hemos unido y les he leído lo siguiente:


Resulta que otras también tenían miedo. 

Y el partido ha ido deambulado por registros de -20/-40 para nosotras. Y las jugadoras no hacían más que mirar el marcador, y cabizbajas por el resultado. 

El equipo rival era más rápido, más alto y más fuerte que nosotras. 

Y no hemos sabido centrarnos en lo que estaba bajo nuestro control. Y no hemos sabido disfrutar de tener a ese rival enfrente y aprovecharnos de ellas para intentar ser mejores. Sólo nos valía lo que estaba en el marcador. 

Hasta que una jugadora mía, cuando la he cambiado durante el tercer cuarto, ha dicho: "esto me da vergüenza". Tiempo muerto.
"Ninguna jugadora mía dirá nunca esa frase. Si la dice, no jugará más". 

Centrarse sólo en el resultado genera este tipo de situaciones. Que las personas dejen de hacer lo que tienen que hacer porque no lo consiguen. ¿Y cuantas veces en la vida te esfuerzas al máximo, te formas y al final el trabajo se lo dan a otro? Pero, ¿qué está bajo tu control?¿que te den el trabajo o preparte lo mejor posible?

Una vez que han entendido que tienen que centrarse en otras cosas, entonces hemos podido empezar a jugar al baloncesto y divertirnos con independencia del resultado. 

Centrarse en lo que está bajo tu control. Pero no solo ellas, el entrenador también.

El miedo no es malo. Solo hay que invitarle a que venga, saludarle, e invitarle a que se quede en el banquillo viendo el partido, mientras yo me centro en lo que tengo que hacer.

miércoles, 17 de junio de 2015

Entrenamiento 6. Postemporada. Montaña. La paciencia.

Nuestro sexto entrenamiento de postemporada ha sido en montaña. Programamos una ruta sencilla de cuatro horas de duración, con un desnivel de aproximadamente de 400 metros. A ritmo normal. No solo era para jugadoras, también para los padres que quisieran venir.
 
Ha sido una buena experiencia. Fue una ruta circular. En la vuelta nos pasó algo curioso, teníamos que seguir una senda marcada con unos círculos rojos, que tenía cierto desnivel y con bastantes curvas en el camino. Las jugadoras a las que cedimos la responsbilidad de guiar tomaron la decisión de recortar y salirse del camino. Atajar. Lo hicieron porque era más divertido, más riesgo. "Molaba" más lanzarse ladera abajo entre árboles. Pero nos perdimos y nos salimos de la senda marcada. Se alargó la marcha unos 45 minutos más.
 
El hecho en si no es importante, pero me dió que pensar. Muchas veces en baloncesto, y en general en la vida, queremos recortar el camino, saltarnos pasos, y con eso conseguimos, más que llegar antes, llegar más tarde y mal. Todo fundamento en baloncesto tiene su proceso. No creo en esos que dicen que el partido es el examen de la semana. Para que un fundamento se asimile tiene que conseguir realizarse en situación de partido y de manera inconsciente. Hasta ahí, hay un largo camino que recorrer, y si atajas, probablemente, te pierdas y no sepas llegar.
 
Hay que saber cuándo te separas del camino y acortas para llegar antes. Y tener un motivo. Y en la vida igual, hay que tener paciencia. Hay que hacerse amigo del tiempo.

lunes, 15 de junio de 2015

Entrenamiento 5 postemporada. Crear, mantener y disfrutar.

Un buen entrenador amigo mío me comentó la idea que tenía del trabajo del 1c1, donde se creaba, se mantenía y al final alguien lo disfrutaba. 

Este concepto es el que trabajamos en el entrenamiento 5 de postemporada. 

Como empezamos con el concepto de la valentía, seguido de herramientas para el 1c1, algo de lectura de la defensora a mis gestos, ahora, hemos integrado todo en el juego colectivo.

Crear el 1c1 consiste en que yo juego mi opción, y si no tengo éxito, entonces, el balón va a alguien que pueda mantener la pequeña ventaja que yo he podido crear. Y alguien la disfrutará, entrando a canasta o teniendo un buen tiro.

Claro, aquí ya empiezan a entrar en el juego ideas como la de, ¿qué hago cuando no tengo el balón?, dar líneas de pase al balón, gestión del rebote ofensivo y algunas cuantas más. De ahí que los próximos entrenamientos serán para ir afianzando este concepto y dando pinceladas de ideas de juego que van asociadas a él. 

Pero yo estoy trabajando todo a partir del 1c1 con balón. Pero se podría trabajar desde otro inicio. Por ejemplo, a partir de un sistema, donde alguien crea una ventaja, que otro la mantiene y al final alguien disfruta. 

La idea va asociada más al hecho de generación de ventajas que del 1c1. Lo que pasa es que yo quería trabajar algo la creatividad y la valentía, y por eso he hecho uso del 1c1. 

Por cierto, las chicas ya no me piden agua. Y no fue por no trabajar lo suficiente, estaban tan metidas que no se acordaron. Quizás tenga que ver que trabajamos sobre el fallo, convivimos con él, incluso hasta nos reímos de él. No nos importa. Nos importa hacer un buen esfuerzo, y utilizar el basket para hacernos felices. De verdad. Nos mola entrenar. Postemporada es una gran época para trabajar en las chicas.